25 de febrero de 2016

¿Existen los límites o somos nosotros quienes los creamos?

Hace tiempo me di cuenta que el aprendizaje del Inglés  es cíclico,  es decir,  comenzando en un punto se van ampliando los contenidos progresivamente en función  del nivel educativo.  Pero últimamente me he dado cuenta que no sólo ocurre con este idioma, sino que la planificación  suele estar orientada a este tipo de secuenciación donde pasar por el mismo punto en momentos evolutivos diferentes  hacen que se pueda profundas más  en esas cuestiones. 

Lo que preguntaba estos días era cómo se podía  saber que contenidos incluir y excluir, cómo se sabe cual es el momento para enseñar ciertos conceptos o incluso que otras maneras de secuenciar y organizar los contenidos había  y qué consecuencias  tenía  en el aprendizaje de los alumnos.  Supongo que la primera pregunta está  muy influenciada por la segunda,  pero la tercera no es tan fácil de encontrar solución. 

Entiendo que dependiendo  del momento del desarrollo intelectual,  motriz y espacial que tengan los alumnos se priorizan unos contenidos u otros.  Por ejemplo,  no se puede aprender,  ni enseñar,  la geometría  espacial si no se saben conceptos básicos de la geometría  plana.  

El lunes,  dando una clase de repaso de Naturales,  estábamos  repasando el aparato respiratorio pero sin seguir el libro. Solo lo utilizábamos  para comprobar que lo estábamos  haciendo bien.  En realidad  lo utilizaba yo para saber los contenidos que se requerían  en ese caso.  Y me di cuenta que justamente usar el libro,  algo que es relativamente fácil y cómodo para un profesor,  es un gran limitarte tanto para los alumnos,  considerando que todos los alumnos son iguales,  como para el profesor,  el único que sabe beneficiado de ese uso. 

Todo eso,  me ha llegado  a pensar que otras maneras de enseñar  y aprender hay, es decir,  quitando el constructivismo,  el condicionamiento  clásico,  el condicionamiento  operante y demás  que pueden incluirse en diferentes maneras de secuenciar los contenidos, ¿cómo pueden organizarse  de otra manera?  

El trabajo por proyectos puede ser una manera,  o al menos varía  la manera  en la que se encuentran las asignaturas y los contenidos son más  interdisciplinares.  Pero no responde  del todo a las preguntas  que me hacía  inicialmente.  



14 de febrero de 2016

La grulla

Ya van 3 semanas las que llevo en el colegio y lo mejor de todo es que ya me he aprendido los nombres de todos, o al menos ya no me equivoco tanto. Aunque sigo viéndole lagunas a la metodología, me he dado cuenta de las diferencias y las similitudes entre los 3 colegios y de cómo yo estaba en cada uno de ellos, es decir, el rol que cumplía o no en cada situación y cómo me veían los niños, una parte esencial para modelar mi identidad docente. 

Las primeras semanas no suelo intervenir a nivel del grupo clase porque estoy más centrada en ver cómo funcionan, cómo son y qué características tienen cada uno de ellos. Lo que más me gusta es verlos cuando no está la profesora: cómo se relacionan y cómo resuelven los conflictos sin una figura de referencia. Para mí lo más importante no es el conflicto en sí, sino cómo cuentan ese conflicto a la profesora, qué dicen, qué no dicen, cómo lo dicen, cómo no lo dicen, cómo interpretan lo que ha pasado y para qué se lo dicen a la profesora, es decir, qué quieren conseguir con eso.

Esa es una gran carencia que se tiene en la resolución de conflictos: se demanda siempre a alguien que actúe como intermediario y no se les enseña competencias para que ellos mismos puedan resolver los conflictos. 

Independientemente de cómo esté planteada la educación, una metodología más individualista y competitiva o una metodología más cooperativa y colaborativa, siempre hay conflictos, es algo que se ha normalizado y no se sabe actuar correctamente de manera autónoma. Quiero decir, es innevitable que ocurran conflictos en el colegio, o en cualquier contexto que no sea el educativo, pero siempre se soluciona de la misma manera, o al menos se suele generalizar en la manera de actuar. 

No creo que un mediador ayude a resolver un conflicto, sobre todo teniendo en cuenta que ese mediador no sabe lo que ha ocurrido y su interpretación está influida por las versiones de los que han tenido el conflicto. Mediar no es posicionarse a favor de uno  en contra de  otro; en un conflicto o pierden los dos o ganan los dos. Resolver un conflicto en el que uno quede por encima del otro no es resolver un conflicto. 

No soy la más indicada para hablar de estos temas porque no suelo participar activamente en la resolución de conflictos (me limito a que piensen sobre lo que ha pasado y que lleguen a un acuerdo). No me interesa lo que haya pasado, solo me importa que sean capaces de resolver lo que ha pasado y que hablen de cómo se sienten. Para mí eso no es mediar, tampoco sé lo que es. 

Ya he terminado las clases presenciales de la carrera y puedo decir que a nivel conceptual tengo una buena base, o al menos debería tenerla porque la mayoría de las asignaturas están centradas en contenidos conceptuales, pero a nivel procedimental y actitudinal no tengo una base. Lo que sé sobre este tipo de contenidos lo he aprendido o en las prácticas o en las clases particulares. Por ejemplo, soy capaz de ver que un niño tiene un nivel bajo de expresión escrita y comprensión lectora, pero no sé qué recursos utilizar para suplir ese desajuste. 

Tampoco sé cómo hacer para que a un niño le guste lo que está aprendiendo, algo que para mí es básico. Sé cómo me gustaría que me lo explicaran a mí y cómo lo entiendo yo, pero no soy capaz de saber transmitir esa motivación que siento yo a los alumnos y que sientan lo mismo que siento yo. 

Enseñar no es transmitir conocimientos únicamente sino que la actitud que tenga el que está enseñando es muy importante tanto para el que enseña como para el que aprende. Soy consciente que transmito más en una clase de matemáticas que en una de tecnología por el hecho de que la primera me gusta y la segunda no. No sé cómo hacer para transmitir esa seguridad o ese gusto por lo que enseño independientemente de que me guste lo que transmito. 

Hay contenidos que me gustan más que otros y eso me condiciona a la hora de impartir las clases y transmitir lo que sé porque no solo cuenta el qué sé sino también cómo lo sé y por qué lo sé. Inglés sé porque lo necesito pero no porque me guste y eso me condiciona sobremanera a la hora de dar clases de inglés. Por eso intento hacerlo más dinámico y más entretenido porque si ya de primeras a mi no me gusta, no voy a lograr transmitir nada.

El viernes celebramos en el colegio San Valentín/Día de la Amistad e hicimos el amigo invisible en las clases donde estoy. Como no tuve tiempo hice dos grullas de papel (una naranja y otra verde). La verde era para un chico que cuando me quise dar cuenta la había deshecho (mucho no le gustó) y la naranja para una chica que le dije que era así para que no volviera a pasar lo mismo. 

Como metáfora del aprendizaje es un buen ejemplo porque no todos actuamos de la misma manera ante un mismo estímulo y nuestras acciones modifican el resultado de nuestro aprendizaje. 

28 de enero de 2016

Los primeros días en el cole



Siempre que tengo que hacer algo nuevo, la noche anterior no duermo lo suficiente por los nervios y sueño que me voy a dormir y voy a llegar tarde. Bueno, casi siempre. El lunes fue diferente, ocurrió justamente lo contrario: me dormí y llegué tarde cuando había quedado con la tutora, a quien siquiera conocía, 10 minutos antes de empezar las clases. Lo peor de todo es que no solo llegué yo tarde, sino mi compañero también. De hecho, habíamos ido el viernes para saber dónde estaba el colegio y no llegar tarde el lunes, pero de nada sirvió.

Me pongo nerviosa porque el periodo de prácticas es muy especial para mi. Aunque es cierto que en la carrera aprendes y realizas unidades didácticas y te indican, en el mejor de los casos, los errores o los problemas que pueden surgir a la hora de dar ciertos contenidos en clase, lo cierto es que el mejor marco para aprender a ser profesor es siéndolo, o al menos en un marco que te permita serlo.

El colegio en el que estoy tiene implantado el aprendizaje cooperativo (no todos los profesores lo realizan de la misma manera porque no todos poseen la misma preparación al respecto), algo que en estos meses he podido profundizar tanto en los aspectos positivos como en los negativos, al menos en mi experiencia como alumna. 

Una de las ventajas y a la vez inconveniente que presenta esta metodología es el alto grado de trabajo intrapersonal que conlleva esta manera de aprender. A nivel personal considero que es positivo porque uno no aprende solo, al menos no siempre, y es importante aprender a aprender con los demás independientemente de las afinidades que tengamos con los compañeros. Pero es necesario aprender a gestionarse uno mismo en un grupo, forma parte de él y no sentirse desplazado del grupo.

Si no se enseña y aprende esta competencia, el aprendizaje cooperativo carece de sentido, al menos uno de los pilares desaparece. 

Lo que más me gusta es que la profesora utiliza mucho material manipulativo, algo que no había visto en colegios anteriores pero que en gran medida intento aplicar en las clases particulares. 

Lo mejor de las primeras sesiones, ya sea en el cole o en clases particulares, es que me permite convertirme en diferentes tipos de profesora en función del momento y cómo eso descoloca en gran medida a los alumnos porque no saben realmente cómo soy. No suelo intervenir mucho a nivel de grupo, al menos por ahora, pero sí que lo hago a nivel individual. 

Uno de los motivos por los que intervengo más a nivel individual es porque soy muy mala para recordar nombres y caras. De hecho, hay dos gemelos en dos clases diferentes y los primeros días no era capaz siquiera de saber quiénes eran. 

Las clases se me pasan superrápido y la metodología fomenta que la dinámica de la clase sea muy diferente a la que estoy acostumbrada: la interacción entre los alumnos es constante y el nivel de ruido en clase es más elevado. 

21 de enero de 2016

Lo que más me gusta de la Universidad

Aunque ya he terminado las clases presenciales de la carrera, o al menos eso espero, lo que más me gusta de la carrera es cuando no estoy en ella. Para mi, lo más importante de la carrera ha sido tanto la formación profesional como la personal, aunque no siempre he priorizado ambos aspectos por igual.

He tenido asignaturas que me han ayudado a desarrollarme tanto personal como profesionalmente, mientras que he tenido otras que durante 4 meses he permanecido inmutable a lo que pasaba, o al menos pensaba que esa asignatura debía haberme aportado más. No fue así en gran medida por mi culpa porque ciertos comportamientos o situaciones hicieron que me desligara de la asignatura, al menos a tomármela como un mero trámite para conseguir que me reconocieran los créditos. 

De hecho, una de las causas por las que priorizaba unas asignaturas sobre otras era mi interés y motivación hacia los contenidos, sobre todo al inicio de la carrera, y a mi afinidad hacia el  docente en cuanto a metodologías y recursos que los propios profesores usaban o podían usar en sus clases, sobre todo en los últimos años de la carrera. Por eso, disfruté más de los primeros años que de los últimos.

En gran medida, hay dos asignaturas de los primeros dos años que me ayudaron a desarrollar esa capacidad que tanto me ha marcado en los últimos años. Esas asignaturas no solo me enseñaron a cómo aprendemos sino también a cómo enseñar. Es cierto que he tenido asignaturas específicas de didáctica, pero creo que precisamente estas dos me ayudaron más que las otras, principalmente porque me enseñaron a posicionarme en una perspectiva mucho más abierta en cuanto a la docencia.

La primera fue PDD. Para mi, fue una sorpresa porque no pensaba que esa asignatura formase parte de la carrera de Magiterio y aunque para mi la psicología era otra cosa (la asignatura que di en Bachillerato estaba más relacionada con la disciplina en general y no tan centrada en la educación), me enseñó a ver el aprendizaje y la enseñanza como un proceso dinámico tanto por parte de los alumnos como por parte del profesor. La concepción que tenía de la educación era la que me habían enseñado en etapas anteriores, para bien y para mal. El error que cometí es no ser consciente de lo que había significado esa asignatura para mi hasta pasado el tiempo porque consideraba que era en las prácticas donde los contenidos tenían aplicación práctica y no era capaz de extrapolarlo a otros contextos que no fueran el educativo.

La segunda fue FPAD. Aunque esta clase fue mucho más teórica que la anterior, los contenidos tenían más que ver con cómo ciertos modelos de enseñanza fomentan o no la atención a la diversidad. Pero antes que nada era importante saber qué significaba atender a la diversidad, algo que me he cansado de escuchar en la carrera y que gracias a esta asignatura he llegado a comprender prácticas docentes que realmente atienden a la diversidad. De hecho, uno de los motivos por los que fueron tan desmotivantes las primeras prácticas fue por el "abismo" que separaba la concepción que tenía la profesora de atender a la diversidad en la escuela a la que estaba elaborando yo a raíz de esta asignatura. 

Hay una tercera asignatura que ha significado mucho para mi y que considero básica  en cuanto a la formación del profesorado, algo que por otra parte no tiene mucho sentido que se dé en 4º si realmente los profesores que tanto dicen que es necesario atender a la diversidad cuando siquiera saben diferenciar entre trastorno y dificultad y por no mencionar los factores que inciden en el aprendizaje. El nombre de la asignatura no podía ser otro que "Atención a la diversidad y diferenciación curricular". Uno de los principales problemas es la necesidad de tener a cada alumno "etiquetado" como si permaneciese igual durante su vida. El problema de etiquetar es que no se atiende a la diversidad sino a aquellos que son capaces de seguir las explicaciones del profesor y a los que no se les considera como alumnos con necesidades educativas especiales. Ese término no me gusta por lo que conlleva, al menos lo que considero que implica. Integrar e incluir no son sinónimos, por mucho que la gente los considere como tales, de ahí el problema de lo que se considere atender a la diversidad. Para mí no implica sólo que los alumnos estén en una misma clase, sino no producir segregación dentro de la clase. 

Cada periodo de prácticas que pasa es más interesante para mi porque no soy la misma, la información que tengo y que puedo empezar a gestionar en una clase es muy diferente al anterior. De hecho, es uno de los llamativos más importantes que tiene la docencia que más me gustan. 

Para mi, las prácticas es un periodo en el que aun sin estar en la universidad puedes aplicar todo lo que has aprendido en ella. Hay muchos procesos que tienen lugar en una clase y aunque es cierto que estar de prácticas no es igual que ser profesor, al menos no en mi experiencia, es verdad que te permite tener una perspectiva más amplia y REAL de lo que es una clase. 



Ese vídeo es uno de mis favoritos de la carrera porque solo con la mirada explica las diferencias entre los niños y los padres a la hora de interpretar el mundo real, algo que en muchas ocasiones se distorsiona de tal forma a los niños cuando no son ellos quienes deben de cambiar su mirada de ver e interpretar el mundo. 

Para mi, la docencia es una de las profesiones más complicadas y reconfortantes que hay. La docencia no es enseñar y que los alumnos aprendan, estos procesos no siempre ocurren a la vez, aunque el que enseña siempre aprende quiera o no quiera. La docencia tampoco es saber mucho sobre un tema o muchos temas, de nada sirve saber mucho si no saben enseñar, de hecho no enseñan conocimientos sino que los transmiten. La docencia es darse cuenta que no todos los alumnos aprenden como el profesor aprende, que hay factores que indicen en el proceso de aprendizaje y solo uno de ellos tiene que ver con los estilos de aprendizaje, que los alumnos son personas y no máquinas en las que se deposita el conocimiento y que atender a la diversidad es un derecho de los alumnos y un deber del profesor. 

¿Qué ocurre si un profesor no tiene la respuesta a una pregunta de los alumnos? O peor ¿qué ocurre cuando un profesor tiene miedo a la respuesta de un alumno? Una de las premisa que tenía en primero de carrera era que el profesor poseía el conocimiento y los alumnos no. De esta manera, el aprendizaje y la enseñanza era unidireccional: los alumnos aprenden lo que el profesor les enseña. Pero no ocurre al revés, no es el alumno el que enseña  y el profesor aprende. 

En las clases particulares, siempre me pasa y no lo considero como algo negativo sino todo lo contrario. Creo que la docencia implica tanto enseñar como aprender porque son conceptos que no se dan aisladamente, es más se necesitan mutuamente. 

En 4 días empiezo las prácticas, no sé si serán como las primeras o como las segundas, pero lo que sí sé es que las 9 semanas me van a servir para seguir aprendiendo.

Cuando me despedí de la clase en la que estuve de prácticas el curso pasado, como estaba muy emocionada escribí en la pizarra "No os canséis de aprender". La respuesta fue "Eso es muy aburrido" y me di cuenta que ellos lo consideraban como sinónimo de estudiar. No siempre somos conscientes de que aprendemos y aunque no siempre aprendemos cuándo y cómo queremos tanto las experiencias positivas como las negativas nos enseñan a aprender. 

18 de enero de 2016

¿Y ese post? En fin, a lo que íbamos ¿qué te parece?

No sé, a mi me parece una chica normal...

¿Normal? Esa chica es de todo menos normal.

Tampoco hay que pasarse. Es especial...

Muy muy muy muy especial.

Especial en el buen sentido. Todos tenemos lo nuestro. 

No si encima te pones de su lado.

"¿Lado? Yo no estoy del lado de nadie porque nadie está de mi lado."

Sois igual de frikis los dos. Ahora ya entiendo muchas cosas.

No estoy de su lado, solamente digo que no es tan especial como la pintas.

El día que la pinte, la estampo.

¡¡Eres un bruto!! No me extraña que la chica sea borde contigo.

Perdona, pero empezó ella.

¿Qué hizo?

Decir que a finales de julio me va a dejar más solo que la una. ¿Te parece que está bien eso?

No, pero tampoco hacía falta ponerse como una furia con el post que escribiste. 

Ya era hora de que alguien le dijera algo que tiene muchos aires últimamente. prefiero decírselo yo a que se lo digan desde fuera. Mira como ya no escribe sobre la investigación. Eso es porque mucho no le gustará.

Te respondió el otro día y tampoco es que estuviera contenta de no haber hecho lo suficiente en la investigación.

Siempre te vas a poner de su lado, por eso es más maja contigo que conmigo.

¿No has probado a preguntarla por qué quiere dejar el blog?

Dice que ha sido una etapa muy importante para ella y que quiere empezar de nuevo porque en este blog ya ha escrito mucho y todas esas cosas...

No te inventes las cosas.

Pero si es que no tienen sentido sus argumentos.

No tienen sentido ¿para ti o para ella?

No me hagas sentir mal porque no es culpa mía. Encima que se va, ¿me tengo que callar?

No te digo que te calles, solo que la escuches. Si tanto ha significado este blog para ella, le costará despedirse de ti. No creo que le resulte gracioso dejarte cuando le has dado tanto.

Pues que no se vaya, yo no la hecho. Se va porque quiere.

¿Qué quiere?

No lo sabe ni ella, pero a mi desde luego que no.

Tú la conoces mejor que nadie y sabes que no es verdad lo que estás diciendo, sabes que no se va porque haya escrito muchos post (no tiene límite para escribir), puede que alguno de esos argumentos sea flojo o que no sean validos para ti, pero no quiere decir que no te quiera, ni que se vaya por has discutido con ella, ni que no le cueste despedirte de ti. 

Sabes lo importante que has sido durante la carrera para ella. Solo te aconsejo que quieras o no, en unos meses no estará ella y que aunque se pase de vez en cuando no va a ser como antes.

Pero si está haciendo un libro con los post del blog. Esta no se va a pasar por aquí ni a dar los buenos días...

Creo que eso no le va a hacer ninguna gracia.

Pero si es que además es tonta, si se sabía a la legua que iba a hacerlo. Total, los últimos años no ha escrito nada relacionado con la carrera.

En fin, que no sea porque no te lo he advertido.