14 de febrero de 2014

La educación desde finales del siglo XV hasta comienzos del XVIII

En el anterior post sobre  el surgimiento de las universidades medievales en Europa, nos quedamos en el siglo XV aproximadamente. En este periodo histórico la religión tenía una gran influencia sobre la gran mayoría de los aspectos de la vida y la educación no iba a ser menos.

A principios del siglo XVI, surgieron una serie de órdenes religiosas católicas como respuesta a la contrarreforma de la iglesia. Apareció así lo que se denominaba Ratium Studiorum que corresponderían a lo actualmente llamamos educación secundaria (E.S.O. y Bachillerato) y estudios universitarios como la retórica, la dialéctica, la ironía, etc... Se consideraba un plan de estudios donde se procesaba la religión de manera internacional. Es decir, eran una serie de centros educativos en red en los que los profesores tenían libertad de dar clase en los diferentes centros pertenecientes a dicha red. Este tipo de educación estuvo vigente hasta el siglo XIX. 

Como respuesta a este sistema, José de Calazán en el siglo XVI fijándose en los niños que deambulaban por la calles y pensando que podrían terminar siendo delincuentes, creo la Escuela Popular, que se caracterizaba por ser una escuela pública y gratuita para todos y se encontraba estructurada de forma graduada, es decir, no se encontraban todos los alumnos de distintas edades en la misma clase, sino que se ordenaban los contenidos  con respecto a su edad. 

Una de las causas por la que se pudo llevar a cabo este tipo de escuela fue promovido por las distintas interpretaciones que se realizaron sobre la Biblia. 

Independientemente de las escuelas se crearon instituciones paralelas, en las que generalmente se enseñaba gramática, que servían como clases de apoyo y que cobraron mayor importancia  en las grandes ciudades  como escuelas superiores para conformar una especie de universidades. 

Teniendo estas dos formas de entender la educación podemos denominarlas como disciplinaria y realista.

Mientras que en la primera se establece seguir las pautas estipuladas en un marco controlador, en la segunda se deja cierta libertad de pensar de diferente forma a la del resto. El método cambió de lógico a experimental, ya que no era tan importante lo que la Biblia dijera sino lo que se podía demostrar o lo que cada uno podía obtener como verdadero. 

Esto me recuerda a FPAD cuando vimos los distintos modelos o perspectivas en educación: la perspectiva convencional y contemporánea. 

En el próximo post especificaré la figura de Comenio que considera que se puede enseñar todo a todos como muestra en su libro "Didáctica Magna".

A principios del siglo XVIII, la figura de Rousseau fue esencial para establecer los cambios de la pedagogía contemporánea, es decir, su concepción del hombre fue diferente  al de la época y por ello estipulo una serie de principios de la educación. (El concepto de educación depende del concepto de hombre)

En sus obras "Emilio" y en lo que consideraba Contrato Social, el autor ponía en juicio la situación social del momento, obteniendo como conclusión los siguientes principios. 

  1. Paidocentrismo: movimiento ideológico que concibe a cada niño con características precisas y que hay que trabajar en función de las mismas.
  2. Educación natural: educación que pretende fomentar el desarrollo personal  de todas sus capacidades para conseguir una mejor perfección. 
  3. Educación negativa: se trata de impedir el contacto con lo que no debe hacer para preservar la bondad del niño.
  4. Educación progresiva: formando prematuramente el espíritu del niño.
  5. Educación de la mujer: relativa a la de los hombres.



11 de febrero de 2014

“Nunca, nunca, nunca ofrezcas un consejo”: una reflexión sobre la práctica profesional.

Aunque precipitadamente los incidentes puedan considerarse  negativos, lo cierto es que no son así siempre, es decir, que algo no ocurra como te esperabas no quiere decir no puedas hacer nada para remediarlo o que no puedas sacar aspectos positivos de dicha experiencia.  Puedes analizar una experiencia que tuvo lugar hace tiempo para concretar las expectativas que tenías y compararlas con las que actualmente tienes.

El título del post es de uno de los capítulos  del libro de Tom Ravenette que lleva por título “El constructivismo en la psicología educativa”. Es la segunda vez que me pasa con el mismo profesor estar buscando información sobe un determinado tema y terminar descubriendo algo. La primera vez fue cuando hice un post sobre “Secretos del corazón” pero en comparación de la segunda creo que me adelante. Lo creo porque uno de los objetivos que teníamos que “descubrir” tras leer el capítulo era decir cuál era la posición del autor. A lo largo del texto se muestran numerosas maneras de trabajar partiendo de historias que se cuentan. En cambio ahora me pasa como la anterior vez, sé lo que es pero no sé explicarlo. Espero lograrlo antes de terminar esto.

Una creencia muy extendida es que los psicólogos dan consejos de cómo deben hacer sus pacientes para solucionar sus problemas. Precisamente eso es justo lo que no hacen. Si fuese así, en caso de equivocarse el paciente las consecuencias las pagaría directamente el psicólogo porque el paciente se limitó a aplicar la decisión del psicólogo.

Partiendo de esa situación hay que tener en cuenta que cada uno de nosotros tenemos una serie de interpretaciones acerca del mundo y de las distintas connotaciones que podemos aplicar a un mismo concepto. Siempre va a existir cierta ambigüedad entre lo que cada uno de los interlocutores interprete.

Algo que aprendí en la formación que recibí para el Programa Compañeros es tener la capacidad de diferenciar entre los roles que tenemos tanto dentro como fuera del propio programa, es decir, no es lo mismo realizar un seguimiento a una persona que entablar una conversación más allá de la pura relación ayudante-ayudado. Es como la manera de hablar con tus amigos delante de tus padres a cuando no están tus padres.

Para mí lo más complicado de la ayuda entre iguales reside en saber distinguir los roles que cada uno cumple y las interpretaciones de soberanía o superioridad uno sobre otro. No solo por parte del que necesita ayuda sino también por quien se lo aporta.

La objetividad y la empatía son esenciales para poder trabajar correctamente. El hecho de ponerte en el lugar de otro te hace sentir o pensar cómo debes formular las preguntas o qué preguntas debes formular. Los silencios son muy valiosos y no deben considerarse negativos ya que es una forma de organizar información y autogestionarse emocionalmente

Proporcionar ayuda no está reñido con aconsejar, es decir, hay veces que no se busca una solución sino ser escuchados y librarse de esa ansiedad o estrés que puede provocar la situación. Lo que sí se puede hacer es inducir o ayudar al propio cliente a llegar a sus propias conclusiones sin necesidad de aconsejar, es decir, ayudarle a buscar soluciones al problema de manera autónoma.

Lo más importante es que las decisiones las tome el cliente con la ayuda, no con el consejo, del psicólogo o del mediador.

Que algo sea bueno para ti no quiere decir que sea bueno para los demás, es decir, que tu actúes de una determinada forma no quiere decir que sea la correcta. Solo tú puedes decidir lo que vas a hacer.

Molesta mucho hacer algo porque te obliguen o aconsejen. Por ejemplo, hace poco estaba jugando con mi hermano, mi cuñada y mi madre a las cartas. Al principio no íbamos por dinero pero mi hermano lo propuso y como no perdía demasiado decidimos que jugar a dinero. Cuál fue mi suerte que empecé a perder y mi hermano a ganar. Él terminó con 10€ míos  y yo muy enfadada, no solo por perder el dinero sino porque había sido una imposición. Si hubiera salido de mí le hecho de dar dinero a quien ganara no me hubiera molestado tanto, o al menos las culpas serían mías, pero como no fue así, la culpa de que yo perdiera dinero fue mi hermano.

La forma de trabajar que tiene Tom Ravenette ante la situación planteada por su aprendiz es mediante la Teoría de Constructos Personales (TPC). Es una teoría desarrollada por George Kelly (1995/1991:2001) en la que se considera que el significado que atribuimos a las experiencias es resultado de una construcción personal.

Tomando la TPC como referencia Tom Ravenette lo aplicó a psicoterapia con niños y adolescentes cuyos objetivos principales son: evaluar las construcciones mediante la que los niños dan sentido a sí mismos y a los demás y facilitar que el niño descubra nuevos significados personales que le sean útiles y le permitan sentirse mejor.


Dicho de otro modo, NO ACONSEJAR. 


La universidad

Es curioso y gracioso que precisamente yo hable de este tema porque no fue una acción deliberada ni mucho menos pensaba que podía acceder a ella. Tenía un concepto parcialmente opuesto al que tengo hoy en día, ya que pensaba que al fin y al cabo era estudiar más para no conseguir nada que no pudieras conseguir mediante un Grado Superior o mediante otro sistema. También creía que lo del Plan Bolonia sería algo muy perjudicial para la universidad porque consideraba que todo lo referente a la universidad era un derroche de dinero.

Pero aquí esto, en mi 2º año de carrera y planteando mi futuro a esa figura del profesorado que tanto odiaba. Es cierto que en algunos aspectos no me equivoqué, por ejemplo, pierdes dinero en el sentido de que tienes que pagar por ir a clase pero te pasa con apenas salir de casa.

Además, tenía una concepción del profesorado no muy bien considerada. Si fuera tan solo 3 años atrás me diría “¿tan tonta eres que acabas siendo lo que tanto te disgusta?”. No sé si tonta o lista pero no creo que sea tan malo equivocarse. No puedes criticar algo que no conoces y quizá ese fue mi problema inicial.

Una pregunta que nos planteó el profesor fue que qué le diríamos a alguien nuevo lo que implica la universidad, es decir, que significa para nosotros la universidad. Lógicamente para cada uno de nosotros implicará una serie de connotaciones diferentes porque todos no tenemos los mismos motivos por los que estar aquí.

La universidad, según Alfonso X El Sabio, significa un ajuntamiento (ayuntamiento) entre maestros y discípulos, es decir, no hacía falta motivar a los alumnos porque ellos querían aprender. Personalmente, esto es esencial porque hacer algo porque tú quieres significa que no te ves obligado a ello, es decir, la motivación que sale de ti mismo es mucho más satisfactoria que si te obligaran a ello.

Para establecer esta unión entre maestro y discípulo se llevaban a cabo seminarios en los que debatían sobre un tema concreto, generalmente establecido previamente mediante una lectura. El método a seguir era el siguiente: se planteaba el tema a debatir que podía ser una afirmación o un texto (normalmente predominaban los textos), se debatían con pros y contras dicho fragmento leído previamente y por último se obtenían las conclusiones obtenidas tras el debate.

Creo que es algo que generalmente se está perdiendo, o al menos es la sensación que me da, hay pocos profesores que trabajen desde este punto de vista pero que indudablemente es mucho más beneficiosa que limitarse a explicar (clases magistrales), llevan mucho tiempo prepararlas y requiere que el profesor esté continuamente recogiendo información de sus alumnos. Este intercambio de información es altamente valioso para ambos, ninguno de los dos sabe lo que el otro puede argumentar o pueden llegarse a confundir, aunque el que tiene más papeletas para ello sea el discípulo.

Personalmente, uno de los problemas que he podido comprobar es el cambio entre el instituto o la manera de establecer una relación tanto profesor-alumno como centro-alumno y la universidad. No sé el motivo pero en el instituto tienen una concepción de la universidad un tanto negra, quiero decir, dan a entender a los alumnos, y así lo muestran, que la universidad es complicada y my diferente a lo que estamos acostumbrados.

En cierto modo llevan razón pero no en el sentido en que ellos creen, o que nosotros hemos considerado que se referían. El cambio es notable pero a bien, al menos en mi caso. Posiblemente el tránsito de una etapa evolutiva a otra, de la adolescencia a la adultez (no sé cómo se llama ese periodo pero comúnmente se le conoce como “madurar”), el hecho de tener más autonomía y responsabilidad de la que se tenía en la adolescencia haga ver el etapa universitaria desde otro punto de vista.

Volviendo al tema principal, es necesario contextualizar la Edad Media, periodo de surgimiento de las primeras universidades. Este periodo histórico, en nuestro país comienza en el siglo VIII y finaliza en el siglo XV con la invasión musulmana de la Península y la Reconquista de Granada, respectivamente.

El pensamiento que imperaba en la época era el teocentrismo, es decir, Dios era la referencia de la vida cotidiana. Durante este periodo, Alfonso X El Sabio estipuló el que es considerado primer sistema educativo de España en su libro “Las partidas” en el siglo XIII.

El sistema organizativo y económico más extendido entre el siglo X y el XIV fue el feudalismo en el que una propiedad era cultivada por siervos (pertenecientes al pueblo llano) donde parte de las ganancias se entregaba en forma de “censo” al amo (pertenecientes a la nobleza, generalmente era un pequeño noble) y leal al rey. Posteriormente, se estipuló un impuesto en el parte de esa ganancia correspondía a la Iglesia (al estamento clerical).

En la península convivieron el islamismo, el cristianismo y el judaísmo durante un periodo de tiempo, pero las batallas entre ellos no tardaron en surgir. Un ejemplo de ello son las cruzadas (batallas entre cristianos y musulmanes) para recuperar/reconquistar Tierra Santa y el Santo Sepulcro durante los siglos XI y XII.

En el siglo XIII, se crearon las órdenes mendicantes cuyos máximos representantes eran San Francisco de Asís y los Agustinos que se encargaban de impedir las herejías, es decir, como el cristianismo se había impuesto como religión oficial aquellos que no siguieran el dogma cristiano eran perseguidos. Poseían un sistema de enseñanza propio en el que se obtenía una buena formación intelectual para debatir con los herejes y conseguir que se convirtieran al cristianismo. Como consecuencia de estas órdenes, en el siglo XVI se creó la Inquisición que estuvo vigente hasta comienzos del siglo XIX.

Un hecho que tuvo lugar en los siglos XIII y XV fue el surgimiento de la burguesía que no eran señores feudales sino comerciantes. Tenían su propio sistema gremial en el que se enseñaba a un aprendiz un oficio determinado para ser dominero y conseguir ser maestro.

Llegados a este punto es más fácil comprender el surgimiento de la universidad en el que se congregaba el saber universal. El antecedente de dichas universidades  eran las escuelas catedralicias que se situaban anexadas y regentadas por obispos. La institución de la universidad tuvo como antesala lo que se conocía como Studium Generale , es decir, un título otorgado por el papa o el rey de dicho país.

Studium Generale eran lugares en los que se impartían saberes múltiples  mientras que en las universidades se recibían profesores de otras universidades para tener un abanico más amplio de saberes. La diferencia reside en la movilidad de los maestros ya que los primeros se limitaban a maestros locales o regionales.

La universidad de Bolonia fue la primera a nivel europeo y en ella se impartían clases de teología, matemáticas, astronomía, medicina, farmacia y leyes, gracias a este último recibió gran fama.

El sistema de discusión típico de las universidades medievales era mediante la escolástica ya que se conseguía argumentar correctamente, sin errores. El método empelado era de orden lógico-deductivo y formal basado en la argumentación silogística, propuesta por Aristóteles. Sin embargo, no fue él quien sugirió esta argumentación sino Santo Tomás de Aquino en su libro “Summa Theologiae”, una de sus tres Sumas, en el siglo XIII y en la que se observa el saber filosófico y teológico del momento.

En la escolástica se daba mucha importancia a la autoridad maestro, ya que era considerado como figura de referencia y sus argumentos no eran nunca refutados. Esto fue así hasta el siglo XVI ya que a partir de entonces era necesario demostrarlo sin tener como argumento de autoridad al maestro. Las redacciones literarias que se llevaban a cabo mediante exposiciones por los maestros de temática filosófico y teológico llevan el nombre de quodlibet.


No podía dejar escapar la oportunidad de hablar de la Universidad de Alcalá, no solo porque esté estudiando en ella sino porque toda mi infancia la pasé en Alcalá de Henares. Pese a que en el colegio siempre tuve presente que la universidad de la ciudad era muy importante y tenía muchos años no era consciente de ello o mejor dicho no sabía por qué lo era. Simplemente el hecho de ir a Alcalá y ver las calles, los parques y demás sitios me ayudan a sentirme como en casa. Por imágenes como ésta merece la pena entrar. 


4 de febrero de 2014

Valores actuales de la Educación

Gracias a los “avances” en los diferentes ámbitos de la sociedad hemos construido una serie de teorías o hipótesis en la mayoría de las ocasiones demostradas que propiciaban cambios en la educación como los distintos procesos de enseñanza- aprendizaje y los distintos roles que cada uno de los implicados debía cumplir.

Aunque las últimas reformas que se van a llevar a cabo no provoquen avance sino retroceso, según mi opinión, no dejan de ser un cambio y no se obtienen beneficios, al menos no a los más perjudicados en la educación. Posiblemente esta serie de cambios implique modificaciones mucho más institucionales  y de recursos para conseguir una mejora de la calidad educativa, otra cosa es que los medios o las medidas que se toman sean las correctas. No me voy a meter en eso porque como diría mi abuela “de donde no hay no se puede sacar”.

Diversas teorías respaldan que: los niños aprenden mejor con otros que en soledad, los 7 primeros años de vida son importantes, los primeros aprendizajes son los más importantes y que hay que observar a cada niño intentando descubrir cuáles son sus aptitudes e inclinaciones. Otros aspectos que no son demostrables que mucha gente defiende es que se debe educar y enseñar con cariño y la figura del profesor no tiene buena estima.

Podemos estar más o menos de acuerdo en ellos basándonos en nuestras experiencias ya que todos, o la mayoría hemos sido educados en centros educativos, el cual tenía más o menos recursos, poseía diversos grados de enseñanza, relación con instituciones, rango social, etc…

Sin embargo, estos valores no son nada actuales ya que Quintiliano en el siglo II consideraba que era así. Lo que sabemos actualmente de educación, y que tendríamos que tener en cuenta, tiene siglos vigencia. Eso sí, los modos y los medios de llevar a cabo una clase son muy distintos.

Para Sócrates, las clases se impartían de manera dialogada y razonada y para los estudiantes del Liceo de Aristóteles la manera de dar clase era caminando (de ahí el nombre que recibían: peripatéticos).

“Hombre bueno experto en el arte del bien decir” (Quintiliano)

Para este autor, el objetivo de la educación y el buen profesor debe ser un experto en la oratoria. Saber confundir es una buena forma de orar pero confundirte mientras estás intentando confundir al otro no es una buena forma de orar.

Dudar también es una forma tanto para fomentar la palabra escrita como la hablada. Se potencia el pensamiento crítico. Hay personas que son muy buenas en cuanto a la forma de hablar pero no tanto a la hora de escribir.

En la Antigua Grecia la fuerza física y la dialéctica estaban al mismo nivel, no primaba una sobre la otra. Para conseguir la Verdad o el Bien necesitabas elevar al máximo las capacidades  del cuerpo y del alma (pensamiento). Actualmente, no considero que sea así.

Comparando las valoraciones que Quintiliano hizo en su momento basándose en la influencia que recibió de Cicerón con las que actualmente tenemos, podemos considerar que la educación no ha cambiado en estos siglos que nos separan.

Aunque las valoraciones sean parecidas, los problemas a los que hay que hacer frente para solventarlos no lo son. Los conocimientos que se tenía no son los mismo que tenemos actualmente y gracias a ellos hemos solucionado ciertos problemas pero han ido apareciendo otros.

Uno de los profesores comentó que la manera más efectiva para lograr un cambio es la reforma. Personalmente considero que no es así aunque esté estipulado por ley y tengas una penalización sino lo cumples. Por ejemplo, en España está prohibido por circular a más de 120 Km/h por la nacional, pero ¿lo cumplimos? Si se cumpliera las multas de tráfico no tendrían sentido, pero que tengamos una multa no hace que vayamos más lentos, sino que nos informa que la próxima vez que pasemos por ese punto debemos pasar más despacio.

Quiero decir, un hecho que esté penalizado por ley no quiere decir que no se deba cumplir, pero claro como las leyes cambian como las escaleras de Hogwarts (a  gusto) no sabemos que está permitido en cada día.

¿Beneficioso? Depende de para quién. ¿Los más perjudicados? Los de siempre. ¿Dónde queda la igualdad de oportunidades?

Lo peor de todo es que es círculo vicioso para los docentes, al menos desde mi punto de vista, se pretende que el reconocimiento de la labor del profesor como educador pero ciertas leyes lo prohibirán próximamente, lo que hace aún más desprestigio por parte de la sociedad.

Afortunadamente en educación pasa como en la nacional, que la gente se salta las normas y no les importa destinar más tiempo a explicar contenidos que no se comprenden y dar la cara por sus alumnos.

Por otro lado, hay profesores que se saltan las reglas pero no para el beneficio de sus alumnos sino para el suyo propio.

Es cierto que no hay un modo correcto de ser profesor como tampoco lo hay para ser padres, pero hay una diferencia clara, un padre puede ser un profesor pero un profesor nunca va a ser un padre. Es decir, los limites no siempre están claros así como tampoco lo están los roles que cada uno debemos cumplir.


Cada uno impone sus propios límites y quiere que se cumplan, pero no puedes pretender que tus límites sean los mismos que los de otra persona porque tus límites sean mejores. Que tú te establezcas un límite no quiere decir que los demás lo tengan. 





1 de febrero de 2014

Modelos de innovación clásicos I

A comienzos  de la carrera, no recuerdo que vídeo fue exactamente, se realizó una comparación entre un sistema educativo cualquiera y el mito de la caverna de Platón. Es curioso porque cuando estudiaba a Platón en el instituto no me di cuenta que estaba en la primera fase donde apenas se puede ver las sombras o una pequeña parte de lo que implica ser profesor, posiblemente porque lo mío no es vocación, o al menos no lo entiendo así.

Como ocurre en muchas ocasiones, estar implicado o muy vinculado a un determinado proceso te impide tener una perspectiva diferente, no tiene porqué ser así pero ver el proceso de enseñanza-aprendizaje desde cierto punto de vista es complicado y necesita su tiempo y su ejercicio.

También depende de diversos aspectos como la madurez o dejar a un lado los sentimientos o emociones que puedas tener en un momento concreto para participar plenamente en el proceso. Querer hacer algo no quiere decir que debas hacerlo. Vivimos en sociedad y nos guste o no, queramos o no, vamos a tener que hacer cosas que no queremos hacer.

En la Antigua Grecia, predominaban dos modelos de sociedad que sirvieron de base para las concepciones que tenemos actualmente de los modelos políticos y del sistema educativo. Parece muy lejano, pero sin embargo hoy día se siguen llevando a cabo.

El modelo espartano estaba basado en la defensa del yo y de la ciudad por encima de todo, es decir era una ciudad sometida al poder militar y primaba el bien común frente al bien individual. Consideraban que el ser humano (hombres libres) poseía habilidades que podía fomentar por medio de la Mayeútica.

Sócrates fue el máximo representante de este modelo y definió un método para conseguir la Verdad. Dicho proceso consistía en: buscar la Verdad  cuestionándose lo que se considera verdadero (EXORTACIÓN) e investigando (INDAGACIÓN) mediante la IRONÍA, es decir, interrogando para salir de la ignorancia y la MAYEÚTICA  para conseguir la Verdad. El ideal educativo que se defiende fue apoyado por Platón, discípulo de  Sócrates.

El segundo modelo que predominaba en la época era el Homérico desarrollado sobre todo en Atenas ya que debido a su estructura organizativa el intercambio cultural era considerable, por lo que la capacidad de convencer primaba sobre la fuerza, es decir, una visión en la que la excelencia estaba en el diálogo y no en la fuerza, en la militancia. Los defensores de esta postura son los sofistas, considerados los primeros educadores y que concebían la dialéctica como una capacidad técnica aprendida.

El método a seguir para los sofistas era que mediante la conferencia se utilizaba la dialéctica, la retórica y la erística (capacidad de confundir y persuadir). A diferencia del método de Sócrates, los sofistas no consideraban que había una Verdad absoluta sino que consideraban que la virtud entendida como un concepto de utilidad estaba por encima de la Verdad.

Como consecuencia del proceso de socialización se crearon las primeras escuelas y con ello aparecieron las primeras Enciclopedias que contenían información sobre: gramática, retórica, dialéctica, aritmética, geometría y astronomía.

Pese a que los métodos a seguir por dos distintos modelos eran diferentes, el objetivo marcado era el mismo, obtener excelencia. Arete o excelencia se concibe en dos dimensiones: técnica (conjunto de habilidades que se necesitan para obtener la Verdad o la Virtud) lo que actualmente consideramos pedagogía y psicología  y moral (fomentar el pensamiento crítico) mediante la filosofía: dialéctica, retórica, ironía, exhortación, erística.

El concepto de educación ha sufrido muchos cambios desde que los sofistas comenzaran a impartir las primeras clases, o al menos eso es lo que podríamos deducir tras el paso del tiempo. Pero lo cierto es que no.

En palabras de Platón:
               “La educación es el arte de atraer y conducir a los jóvenes hacia lo qué la ley dice ser conforme con la recta razón y a lo que ha sido declarado tal por los sabios y más experimentados ancianos.”
PLATÓN: Leyes, Lib. II.
               “Una buena educación es la que pueden dar al cuerpo y al alma toda la belleza y toda la perfección de que son capaces.”
PLATÓN: Leyes, Lib. VII.

Según la primera afirmación, educar es guiar y dar a conocer a los jóvenes lo que la ley dice que es actuar correctamente y que la ley ha sido deliberada por los que más capacidades o habilidades poseían para desempeñar el cargo correctamente.

Por otro lado, la segunda premisa defiende que para educar correctamente es necesario que todas las capacidades del hombre lleguen a la belleza y a la perfección que sean capaces. Es decir, perfeccionamiento físico y mental.

Estoy de acuerdo en que la educación es convencional y mutable, sea para el camino que sea. Pero considero que el mayor problema de la educación es el poder que ejerce la política en el  sistema educativo. Quiero decir, si la educación es un derecho inalienable porqué las medidas, recursos, personal, instituciones tienen que cambiar en un mismo país tan rápido sin que se observen las ventajas o inconvenientes que plantean los cambios estipulados por el mero hecho de que el gobierno pase de unas manos hacia otras.

La sociedad avanza y el motor que hace que la sociedad cambie es la escuela. Comprendo que se puedan considerar ciertas formas de educar y es cierto que existen, pero en el proceso de aprendizaje no es tan importante que lleguen a un nivel concreto porque se supone que es el que se tiene que tener en comparación con otros sistemas educativos como el proceso de aprender en sí. ¿De qué vale calificar a alguien por llegar a un sitio sino sabes el proceso que ha sufrido hasta llegar allí?


Como estudiantes todos nos hemos sentido mal con nosotros mismos por no obtener el resultado deseado porque consideramos que es injusto que no se tenga en cuenta de dónde se parte y hasta dónde se llega. Llegar a un mismo punto no hace que se sea igual intelectualmente porque los pasos hasta llegar ahí no fueron los mismos. Por los que no podemos considerarlos igual y no podemos educarles de igual manera. 



PD: En cuestiones de filosofía e historia es fácil que me equivoque y posiblemente haya algún error a lo largo de este post. No lo considero negativo pero seguramente sufra algún cambio en cuanto a contenido.