14 de junio de 2016

Cuatro años




Parece mucho tiempo pero para mí no ha sido más que un suspiro. Un suspiro que no quiero que se acabe. Pero algo que no puedo evitar que pase.

Es curioso porque si hubiera sido algo previsto, algo que deseara desde un principio o algo quisiera que hubiese ocurrido no hubiese sido tan importante para mí. No lo tenía previsto pero ahora no me imagino mi vida sin estos 4 años y no sólo me refiero a la gente que he conocido en estos años, sino a lo que me ha aportado la carrera personal y profesionalmente.

Hace 4 años quería hacer un grado superior de Química porque era en lo único que destacaba, tenía una visión muy limitada de mi vida profesional y personal. Hice la selectividad sin estudiar, de hecho cuando me dieron las notas estaba segura de que estaba suspensa pero no fue así.

Y aquí estoy, en un despacho de la universidad escribiendo en un blog (algo que no tenía pensado hacer) sobre mi paso por la universidad. Parece mentira que ya hayan pasado 4 años y que en apenas 2 semanas ya se haya terminado todo. Aún queda mucho por delante, pero siento que algo importante se acaba.

Estas últimas semanas están siendo más intensas que el resto de los 4 años, el tiempo pasa mucho más despacio. Quiero que acabe porque tengo ganas de empezar una nueva etapa, pero no quiero que acabe por todo lo que ha significado para mí todo este tiempo.

Nunca pensé que pudiese tener una carrera universitaria porque en el instituto no fui una buena estudiante y en ocasiones en la universidad tampoco. Nunca me ha gustado estar en una clase y tener que memorizar o priorizar el aprendizaje memorístico por encima de la reflexión. Es más, quería aprobar porque mis padres no se enfadasen conmigo y estuviesen orgullosos de mí. 

Una de las mejores profesoras que he tenido me enseñó que es más importante entender lo que aprender que memorizarlo y no era una profesora de universidad. Y creo que es lo que intento en cada clase que doy, o al menos lo intento. Mi profesora de Filosofía lo logró y muchas de las cosas que aprendí con ella siguen estando. 

No me veía como profesora pero poco a poco me veo. Lo mío no es vocación, o si lo es ha venido sólo. Creo que es esencial aprender a aprender, independientemente de la profesión que tengas. 

Aprender es un mundo... Mucho más complejo de lo que puede parecer a simple vista, algo relativamente fácil para aquellos que no entienden del tema y extremadamente complicado para los que saben algo sobre él. 

Hacer fácil lo difícil es algo súmamente complicado pero es la base del aprendizaje. 

4 de junio de 2016

Semanas decisivas

Ya no te queda nada.

Me queda lo peor.

Pero, ¿si no tienes ningún examen?

¿Y eso qué tiene que ver?

Joder, pues todo. No tienes que estudiar nada.

Mentira.

¿Qué tienes que estudiar?

Primero tengo que terminar el trabajo que, a falta de 6 días para entregarlo, no está completado. Y en unas semanas lo defiendo.

Pero todavía falta tiempo.

Muchísimo, yo creo que me da tiempo a empezarlo de nuevo...

¿Tan mal está?

Sin tener en cuenta que tengo más hojas de las permitidas creo que no está mal del todo. Hay partes que sobran, o al menos pueden ser prescindibles teniendo en cuenta las páginas que llevo, pero hay otras partes que son esenciales para el trabajo.

Entonces, ¿qué te preocupa?

Que no se entienda lo que quiero decir. No sé si lo que yo interpreto de las lecturas que he hecho está bien o no. Es decir, he leído lo que alguien ha escrito basándose, en el mejor de los casos, en las lecturas de los autores originales. Al no leer al original, se pierde información.

Eso tiene fácil solución, lee a los autores originales. 

No es tan fácil. 

¿Por? 

Porque el objetivo principal del trabajo no es profundizar el los autores sino en concretar los factores que inciden en el desarrollo del síndrome en profesores de cada uno de los niveles educativos. O al menos creo que es lo más relevante del trabajo.

Vamos que el trabajo lo dominas.

No es que lo domine, sino que lo tengo claro a nivel teórico o al menos eso creo.

¿Y cuál es el problema?

El trabajo escrito no deja de ser un problema porque aún no está terminado ni entregado. Pero lo que más me preocupa es la defensa. 

Vamos paso por paso: si tienes claro teóricamente el tema y llevas tanto tiempo trabajando en él ¿por qué va a salir mal la exposición?

No lo sé pero tengo la sensación de que el trabajo escrito va a estar mejor que la defensa.

Piensa un poco, sólo es verbalizarlo. Si no es más que explicarlo con tus palabras.

¿Y te parece poco?

Teniendo en cuenta lo que llevas trabajando en él, yo no me preocuparía. Sé que lo vas a hacer bien.

Pues yo no lo creo. No sé quién va a estar en el tribunal, no sé si voy a saber responder a lo que me preguntan.

Eso no es verdad y lo sabes. Sabes que tu tutor va a estar en el tribunal y vas a saber responder porque sabes de qué va el tema.

Claro, sé que él va a estar fijo pero no sé quiénes van a ser los otros y no sé que preguntas van a ser.

Toma pero eso pasa siempre. No puedes controlar las preguntas pero si piensas que no vas a saber responder al final no vas a saber responder. No te adelantes a lo que pase o pueda pasar, no saber lo que va a ocurrir ni puedes saberlo, ¿no?

Ojalá pudiera. Sé que sólo gano estrés preocupándome de lo que pueda pasar en el tribunal pero las semanas pasan y en 3 semanas tengo que hacerlo.

Eso es si te deja tu tutor.

Eso lo doy por hecho.

Igual no deberías.

¿Por qué?

Tú sabrás.

¿Cómo?

Tienes dudas de que el trabajo esté bien.

Bueno, tengo dudas de que haya plagiado. 

Por eso,  deberías preocuparte por eso y no por la defensa, igual ni llegas.

Ya me extrañaba a mí que estuvieras tan simpático conmigo. No cambiarás nunca.

Pero es verdad, ni siquiera sabes si te va a dejar que lo presentes antes del 10 y estás preocupada por la defensa. 

Pues tienes razón, voy a dejar la carrera y me encierro en casa.

Tú sí que no vas a cambiar nunca. No te anticipes a lo que pueda pasar y preocúpate de lo que pasa ahora. Sobre todo disfruta. 

2 de junio de 2016

Cruzadas



Desde hace un par de meses, utilizo las cruzadas para repasar el vocabulario de inglés con mi niña. Además de no tener sentido hacer las actividades del libro porque ya las ha hecho, una de las cosas que más me gusta de las cruzadas es que conexionas palabras. Aunque más que palabras conexionas letras de palabras entre sí, creo que es un recurso fácil para resolverlo y un tanto lioso para quien lo hace. 

Uno de los días que estábamos con el ordenador, le mandé por correo una serie de enlaces con juegos (sopas de letras, cruzadas, pictogramas...) para repasar inglés. Como vi que le gustaron los juegos de cruzadas, decidí hacerlos con el vocabulario específico de cada tema e ir complicándolos poco a poco. 

Lógicamente no es una cruzada "normal", quiero decir, no le doy las palabras directamente, sino que las palabras están en castellano y tiene que traducirlas y escribirlas. Al principio lo hacía al revés porque quería que se acostumbrara a cómo se escribía la palabra y lo que significaba, pero conforme iba aprendiendo el vocabulario el juego fue cambiando: el vocabulario no estaba ni en inglés, ni en castellano, ni en la hoja sino que las tenía yo y ella no las podía ver. 

Sin embargo, hace un par de semanas se me ocurrió variar el juego y convertirlo en una sopa de letras. Si ya era complicado hacer un crucigrama, la sopa de letras fue peor aún. Ella encontró palabras que no me había dado cuenta de que estaban y no encontró aquellas que sí sabía que estaban. Sea como sea, fue beneficioso para las dos.

Hace unos días, pensando en cómo iban a ser estas últimas semanas antes de las vacaciones, había pensado enseñarle a hacer los crucigramas, o al menos que aprendiera  a aprender de otra manera, al fin y al cabo ha aprendido el vocabulario requerido en cada tema. 

Quizá sea porque estoy acostumbrada a dar clase a más mayores que ella, o porque enseño como me gustaría que me enseñaran a mí, pero la cuestión es que siempre le doy más importancia a cómo se organizan ellos que a los contenidos en sí. De hecho, creo que la mayoría de las veces que enseño algo en las clases particulares tiene más que ver con estrategias de aprendizaje que con el contenido, o al menos eso veo yo. 

No voy a definir lo que para mí es aprender ni enseñar, pero ambos procesos son muy complejos. Cada uno aprende influido por el contexto que le rodea, por el entorno, por sus motivos y por sus intereses. Se aprende para algo y no para alguien ajeno a ti, al menos no debería ser así. 

El caso es que ayer decidí que fuera ella quien elaborara su propio crucigrama: le dicté las palabras en castellano, las tradujo y con esas palabras montó su propia cruzada. Al principio le pareció una buena idea, pero cuando vio que le sobraban palabras y que no podía incluirlas en otro sitio, le dije que hiciera otra cruzada con las palabras que le sobraban. 

No me lo dijo pero se lo pasa mejor rellenando la que yo le doy. Aunque, al igual que le pasó a ella, muchas veces me equivoco a la hora de contar bien los huecos y a la hora de realizar el crucigrama y hay errores. Reconozco que las primeras veces lo hacía sin querer y me enfadaba mucho conmigo misma cuando pasaba, pero me di cuenta que era  esencial en ciertas palabras en las que dudaba sobre cómo se escribía para que ella se diera cuenta si lo había hecho bien o no. 

Cada vez que hacía una cruzada, tardaba una hora o quizá un poco más, y lo comparaba con lo que tardaba mi niña en hacerlo me acordaba del TFG. Para mi niña es fácil rellenarlo, pero el tiempo que hay detrás es muy superior al que tarda ella en resolverlo. Exactamente lo que me pasa con el TFG, tanto tiempo invertido para resumirlo en 10 minutos...


 

27 de mayo de 2016

"¿Te puedes quedar un ratito más?"



¿Quién te dice eso?

Mi niña.

Sí, claro.

¿Acaso lo dudas?

Me sorprende.

¿Por qué?

No decías que no querías ser profesora de Primaria.

¿Cuándo he dicho eso?

Hace como unos dos años dijiste que querías ser profesora de Universidad.

Sí y lo sigo pensando, pero no sé que tiene que ver con no querer ser profesora de Primaria.

Tú sabrás, eso fue lo que dijiste.

No quería decir que no quisiese ser profesora de Primaria, me refería a que prefiero dar clase en la Universidad.

¿Y cómo puedes estar tan segura si nunca has dado una clase de Universidad?

No sé porque lo sé pero lo sé. 

Muy lógico.

Es verdad, no sé cómo explicarlo. Desde que entré en la universidad me interesaba más la docencia en la Universidad que en Primaria.

Y eso que de aquí a un mes vas a tener el título para dar clase en Primaria.

Un título es un papel mojado.

Sí, claro, cómo el dinero. 

Cachondéate de mí todo lo que quieras, pero sigo pensando que no estoy preparada para dar clase en Primaria.

En Primaria no pero en la Universidad sí, ¿no?

Tampoco. Tengo más idea de dar clase en Primaria porque tengo más experiencia como profesora pero en la Universidad no, solo fui estudiante.

Tú no sabes ni lo que quieres.

¿Y tú sí?

Quiero que me dejes en paz de una vez, que te largues y no vuelvas más.

Se puede saber por qué estás así conmigo.

Tú sabrás.

No, no lo sé por eso te lo pregunto.

No quiero que te vayas, después de estos casi 4 años te vas a ir y encima me dejas solo. Un día coges y dices "me voy", como si fuera la cosa más normal del mundo y pretendes que encima te ponga buena cara...

No pretendo que me pongas buena cara, quiero saber porqué te importa tanto que deje el blog.

Joder, serás lista para ciertas cosas pero para otras...

Si tanto te molesta que me vaya podrías ser más cariñoso y más cercano conmigo. 

Cada uno recibe lo que da. 

No creí que fuese tan importante para tí. Siempre contestando mal y de mala gana. Siempre tan soberbio y tan rancio.

¿En serio crees que no te considero alguien importante? Si no me importaras, no te habría hablado. Pero ahora eso da igual, te vas a ir, lo quiera o no.

Una cosa es que no vaya a escribir en el blog y otra es que no vengas conmigo. En ningún momento te dije que no pudieses venir conmigo.

Tampoco me lo propusiste.

¿Te quieres venir?

No.

Pase el tiempo que pase, nada ni nadie va a cambiar el tiempo que hemos pasado juntos, lo que hemos aprendido el uno del otro y, aunque quisiera que vinieses conmigo, no puedo obligarte a hacer algo que tú no quieres.

Nadie te obliga a irte.

Eso es cierto, pero en unos meses, si me cogen en el máster, voy a empezar una nueva etapa y quiero empezar desde cero.

¿Qué pasa que cada vez que empieces una nueva titulación te vas a hacer un blog nuevo?

No es solo una titulación diferente es otra etapa de mi vida.

No me has respondido.

No reniego de este blog, es más gracia a él, gracias a ti soy quien soy ahora pero eso no quita para querer empezar otro de cero. Este me trae demasiados recuerdos de una etapa que ha significado un punto de inflexión en mi vida. Y quiero que siga siendo eso. Lo que venga va a ser una consecuencia de esto, en gran parte. 

Pero no me dejes. 

Nunca te voy a dejar. Hay mucho de mi en el blog y eso no lo va a cambiar nadie. Seguiré escribiendo desde otro sitio, eso es todo. Solo cambiará el nombre.

Entonces, ¿puedo ir?

Ibas a venir quisieras o no... Aunque para eso aún queda un ratito. 






19 de mayo de 2016

Antes, durante y después

El otro día fui al colegio donde el año pasado hice las prácticas. Un compañero de la  universidad estaba haciendo las prácticas en ese centro y con la misma profesora con la que estuve el año pasado. En la misma clase y una clase de 4º de Primaria, como cuando estuve yo. 

El colegio no se ha movido desde entonces, por suerte. La clase seguía siendo la misma, al menos aparentemente, aunque había menos mesas que el año pasado, al menos esas no se usaban tanto como el año pasado. Parecía que no había pasado el tiempo. 

Pero los niños que hay ahora no son los mismos que estaban el año pasado. Ni la profesora es la misma. Ni yo soy la misma. Si pudiera volver a las prácticas del año pasado... 

Por una parte, me hubiera gustado elegir este año el mismo colegio, pero por otra, creo que lo más valioso que tiene la profesión docente es la variedad. Hay profesores que me gustan más que otros, eso está claro, pero saber lo que hacen otros es esencial para aprender a dar clase. Me puede gustar más o menos, pero aprender aprendo igual. 

Aunque no es agradable ver ciertas situaciones y no poder hacer nada. Yo puedo hacerlo de otra manera, pero no puedo hacer que otra persona actúe como actuaría en su lugar. No puedo pretender lo imposible. Y más si no sé si lo que hago está bien o no. Lo único que sé es que a mi me funciona y sé que es así porque lo hago, no solo lo intento.

Siempre que me pongo a prepararme una clase, aunque sepa lo que voy a explicar, lo vuelvo a aprender. La mayoría de las veces son conceptos que en su momento aprendí, o memoricé en el peor de los casos, y que tengo tan asumidos que ni siquiera me planteo como los aprendí. Independientemente de que me acuerde de cómo lo aprendí, necesito volver a aprender y hacer consciente el proceso que hago cuando lo aprendo. 

Necesito saber qué es lo que voy a enseñar y cómo he aprendido individualmente lo que quiero enseñar.  Enseñar no es explicar, no es definir, no es dar una receta, no es memorizar, no es repetir, no es dar unos apuntes, no es dar una solución, para mí no. 

Enseñar es mucho más que todo eso, es un proceso mucho más complicado que aprender. Y aprender no es fácil. 

Quizá sea porque estoy muy sensibilizada a notar estos procesos, que por otra parte nadie me ha explicado, al menos esplícitamente, pero creo que todo profesor lo hace siendo consciente de ello o no. 

Cuando explico algo por primera vez, habiéndolo aprendido previamente, estoy muy pendiente de lo que pasa (si lo entiende o si no, si me explico bien o si no, si los conocimientos previos que necesita saber para comprender el nuevo contenido los entiende o si no, si puede haber problemas de aprendizaje detrás de esas dudas o no, en qué parte de la explicación se ha perdido y trabajar a partir de ahí, saber los motivos por los que no entiende). Por eso, estoy constantemente haciendo preguntas cuando algo no consigo que comprenda el contenido. 

No busco que llegue a una conclusión a la que tiene que llegar, si hago eso no consigo que piense en lo que está haciendo. Se convertirá en un "robot" y no reflexionará sobre cómo lo ha hecho. De nada me sirve que sepa resolver un problema si no entiende lo que hace.  Para eso no necesita a un profesor, necesita un libro de soluciones. 

En cambio, las sucesivas veces que explico algo es mas fácil y más complejo que la primera. Más fácil porque cuento con mucha más información que al principio y más complejo porque esa información que obtengo cada vez que lo explico condiciona y modifica mi manera de entender, de aprender y de enseñar ese contenido. Tengo una perspectiva mucho más amplia del contenido en concreto y mucha más información que hacen que mi esquema mental aumente en relación a esa información: aparecen nuevos conceptos que se relacionan directa o indirectamente, nuevas conexiones, posibles causas, posibles consecuencias, etc... 

Hay veces que mis mapas mentales  cambian y no soy consciente de dichas variaciones hasta pasado un tiempo.